Click here for English
The Last Year




El Último Año (1623-23) por su discípulo Fu Shan

El Maestro se estaba quedando en el Salón Chan en Cao Ji. Durante el primer mes de su regreso dedicó su tiempo para exponer el Dharma. Muchos oficiales, gentiles, discípulos y seguidores de todas clases llegaron a Cao Ji a reverenciarlo y escuchar sus sabias instrucciones.

Ese otoño, en el octavo mes, el Maestro envió por un asistente para que llevara una expresión de gratitud al Jefe de Justicia Su. A medida que el asistente se retiraba para cumplir con lo cometido, el Maestro dijo - Los buenos resultados pueden llegar solamente cuando el tiempo es oportuno. Cuando los Budas y los Patriarcas predicaron la Verdad, tuvieron éxito porque las personas estaban listas para escucharla. Si la causa es noble y el tiempo propicio, el trabajo tendrá éxito. El trabajo de mi vida se ha terminado; es tiempo de que regrese. - Las personas que le escucharon pensaron que quería decirle al Jefe de Justicia Wu que intentaba regresar a la Montaña de Kuang Shan. El Maestro Han Shan entonces escribió un poema titulado En el Medio del Otoño sin la Luz de la Luna. Dado que la luna es particularmente brillante en el medio del otoño, entendimos que estaba diciendo que muy pronto la muerte cerraría sus ojos.

En el cuarto día del décimo mes, el Magistrado de Distrito Xiao Xuan Pu llegó a visitar al Maestro. Los dos charlaron felizmente todo el día. Pero la condición del Maestro era visiblemente débil, y cuando le dijo al Magistrado que seleccionara una tumba apropiada para él, el Magistrados inmediatamente le prometió hacerlo.

Después que el Magistrado partió, el Maestro comenzó a empeorarse. En el sexto día del mes, su asistente Guang Yi regresó y después de ver al Maestro, dijo que había regresado justo a tiempo. Ese mismo día, el Oficial Chang trajo un médico. El Maestro conocía que su tiempo estaba cerca y que la medicina era inútil. Le dio las gracias al medico pero declinó su ayuda.

En el octavo día del mes, el discípulo Zhao Yi llegó. Cuando salió de la habitación donde estaba el Maestro dijo que si hubiera llegado dos días después, seguramente había llegado tarde.

En el día undécimo de ese mes el Maestro se despidió del Oficial Chang. Entonces, después de tomar un baño, quemó incienso e instruyó a sus discípulos por última vez. - Todas las cosas terrenales son impermanentes. Mantengan sus mentes fijas en Buda - dijo.

Escuchando esto, el Discípulo Guang Yi gimió - ¡Maestro, necesitamos más guía!

El Maestro Han Shan le reprimió - Has sido mi discípulo por tanto tiempo - dijo tristemente - ¿por qué estás confuso todavía? ¿No has aprendido nada? - Entonces el Maestro suspiró y dijo - Cuando las proclamaciones que llegan de la Boca de Oro (del Buda) son miradas como noticias viejas y sin importancia, ¿qué valor puede tener mis palabras? Rehusó hablar de nuevo.

En el duodécimo día del mes décimo, que era el cumpleaños del Maestro Han Shan, muchos seguidores Budistas se reunieron en el monasterio. El Prefecto Chang llegó trayendo un manto de seda morado como regalo de cumpleaños. Él y el Maestro charlaron durante toda la tarde, cuando el Prefecto se retiró, el Maestro se dio un baño.

La siguiente mañana, vistiendo su nuevo manto de seda, recibió al Prefecto diciendo - El viejo monje de la montaña se va. Gracias por la protección que le ha brindado al Dharma.

El Prefecto Chang, en lágrimas, protestó - ¡No te vas a ir! ¡Soy el jefe de esta región y digo que no puedes irte!

El Maestro sonrió y de nuevo le dio las gracias al Prefecto.

Al mediodía, después que el Prefecto partió, el maestro se baño por última vez mientras que los monjes estaban en asamblea cantando el nombre de Buda. Después que se puso unas vestiduras limpias y frescas, recibió a los monjes diciendo - No teman. Sigan la tradición Budista; no angustia, no llanto. Y con una mente fija repitan el nombre de Buda.

En el medio de la tarde, todavía sentado derecho, el Maestro Han Shan murió silenciosamente. Los pájaros de Cao Ji lloraron desoladamente, haciendo eco de nuestra tristeza.

Cuando los monjes de la Montaña de Kuang Shan se enteraron de la Muerte del Maestro, solicitaron a los altos oficiales que ordenaran que los restos le fueran regresados. Esta orden fue dictada y el cuerpo del Maestro Han Shan fue colocado en un ataúd y, en el día vigésimo primero del primer mes (febrero de 1625), fue sacado de Cao Ji.

En la Montaña de Kuang Shan, el Bhiksu Fu Shan erigió una estupa en donde el ataúd fue colocado de forma todos pudieran llegar a prestarle sus respetos al Maestro. Más tarde, el Prefecto Chien Wu Xin de Nan Kang seleccionó una tumba en un lugar sombreado pero húmedo y el ataúd fue enterrado. Once años después, la montaña se llenó de tigres. Las personas protestaban de que esta desdicha había sido causada por el descuido de los monjes de no enterrar los restos del Maestro en un lugar propio. El Ataúd fue entonces desenterrado con lo cual se descubrió que una gran parte de la madera había sido comida por las hormigas. Nadie quería colocarlo en la tierra otra vez, así que fue dejado en la estupa.

Nueve años después (1643), el ministro de rituales, Chen Tzu Chuang de Ling Na, quien había sido discípulo del Maestro, envió dinero y una carta con una petición formal para que los restos regresaran a Cao Ji.

Aunque el daño al ataúd era grande, los restos del Maestro estaban aún intactos. Todavía estaba sentado derecho en la posición de Loto. Se decidió seguir la tradición India de embadurnar el cuerpo con polvo de madera de sándalo, haciendo que pareciera que estaba laqueado.

Años antes, cuando el Maestro Han Shan había vivido en Cao Ji, una costurera, quien era una de sus devotas seguidoras, le estaba haciendo un manto de seda suntuoso sobre el cual había bordado e incrustado mil Budas en diferentes posiciones. El Maestro murió antes de que pudiera terminar el manto y por lo tanto nunca lo pudo ver. El manto fue reverentemente guardado en salón del tesoro del monasterio.

Finalmente, los monjes de Cao Ji fueron capaces de colocar ese espléndido manto sobre su cuerpo. Entonces, para su protección el Maestro fue colocado en el Salón Han Shan donde miles llegaron a venerarlo.




 
Reconocimientos   ~   Introducción
Mis Primeros Años   ~   Llegando a Ser Monje
Conociendo a Miao Feng   ~   Samadhi
Una Mente Realmente Brillante   ~   "Purifica Tu Mente"
La Corte   ~   Himno del Portaestandarte
El Último Año   ~   Maximas del Maestro Han Shan



back   A la Página Previa


 
Última modificación: July 11, 2004
©2001 Orden Hsu Yun del Budismo Zen
Información