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 » Capítulo 10 - Primera Práctica Zen. La Respiración Saludable
Ming Zhen Shakya
El Séptimo Mundo del Budismo Chan
por Ming Zhen Shakya


Traducido al Español por Shi Chuan Fa
Edición en Español revisada por la < Rev. Yin Zhi Shakya, OHY

Capítulo 10 - Primera Práctica Zen. La Respiración Saludable

    Sólo hay dos reglas en el camino:
    Empieza y continúa.
     
        - Christmas Humphreys

La primera tarea de un principiante en las religiones orientales es el control de la respiración. La mayor parte de las teorías propuestas en apoyo a la inmediata necesidad de ajustar la respiración son de estirpe pseudo científica: fuerzas "prana", "qi" o "chi", las cuales se consideran positivas, masculinas y solares, se dice que están contenidas en el aire. Las técnicas de respiración están diseñadas para ayudar la absorción, circulación y almacenamiento de estas fuerzas en el cuerpo. El hecho de si esas teorías pueden oponerse al escrutinio científico o no, carece de importancia. La clave está en que el sistema total de yoga requiere la visualización precisa de estas fuerzas, y la total creencia y fe en la verdad literal de las explicaciones, por muy singulares y pintorescas que sean.

Además, se deberían aceptar las instrucciones dadas por un libro o por un maestro sin analizarlas demasiado. Siempre es un error intelectualizar lo que sólo se puede adquirir intuitivamente. Es un error porque lo que creemos que es un escepticismo correcto, no es nada más que un intento destructivo del ego para sabotear una práctica.

Sin embargo, hay consideraciones fisiológicas, que cuando se comprenden incluso de una forma rudimentaria, pueden influir en la persona, en su apreciación de las reglas. Vamos a considerarlas brevemente.

Todas las prácticas de meditación se esfuerzan por conseguir tres niveles de alta conciencia: Concentración, meditación, y samadhi. Las tres requieren que se supere el ego. Cuando nos concentramos, perdemos la noción del tiempo y de sí mismo. Sólo existe aquello en lo que nos concentramos, ya sea un problema, música o un drama.

Se define meditación como un estado en el cual se transciende el ego, y eso significa que en el estado meditativo no debería haber pensamientos de yo, mí o mío. Cuando meditamos, no sólo nos concentramos, sino que también estimulamos ciertas partes de nuestro cerebro, y a la conclusión de la meditación experimentamos euforia. Se cree que estas áreas existen principalmente en la parte no verbal y no discursiva de nuestro cerebro, la parte que procesa patrones, ritmos, formas y colores. De ahí que, la mayor parte de las técnicas de meditación utilizan yantras y mantras - diseños geométricos llenos de color o expresiones repetidas. Si meditamos sobre una rosa por ejemplo, reconstruimos mentalmente la experiencia de ella - su tacto, olor, color, sus partes físicas, etc., la rosa brillará de repente en nuestra mente, y la euforia que acompaña a la visión de esta rosa "Ideal", nos convencerá de que hemos visto la perfección. La meditación produce una exaltación que dura indefinidamente... días o incluso semanas. El mundo parece tan perfecto y maravilloso como la rosa. Este estado de apreciarlo todo sin ego se conoce como Kensho.

Mientras que no hay nada sexual en la meditación, el Samadhi, por lo contrario, es un éxtasis orgásmico. Es posible quedarse en este estado de gozo indescriptible durante horas. Ahora, así como el cerebro tiene dos grandes mitades independientes, el sistema nervioso también está dividido en dos: el sistema nervioso simpático - que se activa en respuesta al miedo, al combate o a la huida, y también para la eyaculación seminal. La adrenalina siendo su principal mensajero, informa al cuerpo causando la subida del latido del corazón, una mayor presión sanguínea y la sequedad de la boca. (Piense en hablar frente a un grupo... puede ser aterrorizante... el corazón late fuerte y, en una súbita ausencia de saliva, los labios se peguen a los dientes.)

Por otra parte, el sistema nervioso parasimpático, produce la excitación sexual y además actúa como preparación para la alimentación. Se baja el latido del corazón así como la tensión sanguínea, y la boca saliva profusamente. Así que los verbos que tienen que ver con comer y hacer el amor son similares.

El dolor físico u otros estados de terror o temor activarán el sistema simpático... o sea, la dirección opuesta que los buscadores del samadhi desean tomar. El meditador necesita el sistema nervioso parasimpático para obtener el estado de éxtasis. Por lo tanto, el dolor físico u otros estados de miedo deben ser evitados. La sofocación o asfixia inducirá una reacción de pánico. Así que, dolorosas posturas de asiento o técnicas incorrectas de respiración son destructivas para cualquier práctica de meditación.

Sin embargo, la respiración debe ser regulada. Por razones misteriosas, la privación de oxígeno es asociada frecuentemente con una experiencia de éxtasis. Muchos casos de experiencias cercanas a la muerte, así como de casos narcotismo por nitrógeno (Rapto de lo Profundo), o la asfixia erótica bien a través del método de la "garganta profunda" o de la garrota, etc., implican la reducción de oxígeno en el cerebro. Es una práctica entre los yoguis cortar la membrana que hay debajo de la lengua, y luego, rutinariamente, tirar de la lengua para alargarla y poder así ponerla dentro del conducto faríngeo para cerrar un suministro de aire. No es una práctica del Budismo Zen, ninguna de las dos, ni atar una cuerda alrededor del cuello ni prolongar la lengua.

Los budistas Zen regulan la respiración, haciéndola cada vez más refinada y disminuyendo la velocidad gradualmente; pero siempre, el meditador permanece en control. De nuevo diremos, que la meditación requiere la superación del ego. Desgraciadamente, no hay nada en el mundo que divierta menos al ego que el ser superado. Consecuentemente, cuando una persona intenta llevar a cabo la instrucción y el éxito no le recompensa instantáneamente, o cuando el cumplimiento de su programa es pesado o inconveniente, pronto estará en otro sitio y no sentado encima de su cojín, su ego creará una intrusión analítica en la práctica. Se formará opiniones acerca de las instrucciones que la han sido dadas. Se preguntará él por qué tiene que tener la necesidad de adherirse tan rígidamente a las reglas. No alcanzando a ver la diferencia que habría si alterara unos pocos puntos o requisitos. ¿Qué daño puede causar unas pequeñas desviaciones? Esto, él razona, es meditación... no es cirugía cerebral. Amigos, o instrucciones de otros libros completarán la destrucción. Le asegurarán que hay técnicas superiores a las que está aprendiendo. Le ofrecerán testimonios sobre la eficacia de otras prácticas, salvo por supuesto, la que especialmente se le ha dado. Se levantan preguntas sobre la integridad de lo que está haciendo. ¿Es ese Chan o Zen que está practicando autentico y legal? Un maestro tal y tal de tal y tal templo asigna una práctica totalmente diferente a sus nuevos discípulos... y el maestro tal y tal deberá saber que es lo mejor. Y así sucesivamente. El principiante es asaltado por todo tipo de consejos de personas que su máximo estado de conciencia fue experimentado en la silla del dentista. El principiante, impaciente por el éxito, sabe que no ha ido a ningún sitio en los últimos veinte minutos que ha dedicado a su práctica, así que está listo para un cambio. La práctica que se le ha designado, habiendo sido confusa por la ignorancia y la duda, perece. Todas las demás prácticas fracasarán de modo similar, el fallo está en el hombre, no en las técnicas.

Podríamos dar como práctica inicial de meditación uno cualquiera de los muchos ejercicios diferentes que son igualmente buenos. Pero no deberíamos desviar el asunto. Empezaremos con la Respiración Saludable 1:4:2. Este es el ejercicio que se ha dado y es el que hay que dominar. Sin importar la supuesta dificultad, debe ser el único objetivo. No puede haber eclecticismo o elección. No seleccionamos parte de un ejercicio y la pegamos a una parte de otro para formar un tercero más aceptable. Tampoco trabajamos simultáneamente con otra práctica. Y desde luego no nos contentamos con el éxito parcial. Debemos seguir la práctica exacta, completa, y exclusivamente. Debemos dominar la técnica, es decir, realizarla perfectamente. Y no deberían intentarse otros ejercicios de meditación hasta que se haya hecho este con perfección absoluta.

Todas las instrucciones en Budismo son lecciones en humildad. Es el ego quien nos trae el problema y es el que nos mantiene allí. No deberíamos llamarnos discípulos si no podemos demostrar el más ligero grado de disciplina.

Ya que este ejercicio involucra el control de la respiración, deben seguir las instrucciones cuidadosamente. Debería consultarse a un médico antes de empezar cualquier práctica de yoga o meditación. Para la gente que tiende a la hiperventilación, o que tiene problemas respiratorios, tales ejercicios pueden resultar dañosos. Aún gente normal con buena salud experimenta ocasionalmente desmayo o vértigo. A la primera señal de tal angustia, debe detenerse el ejercicio y continuarlo poco a poco, conservadoramente, y con el permiso de un médico. Primera práctica. Respiración Saludable 1:4:2.

El primer ejercicio es el control proporcionado de la respiración 1:4:2, la llamada 'Respiración Saludable'.

Dado que el valor de la proporción no varía si todos los términos son multiplicados por el mismo número, multiplicamos la relación o proporción 1:4:2 por 4, dando 4:16:8.

En un lugar tranquilo donde las distracciones sean mínimas, comience sentándose erecto pero relajado en la postura de loto completa (vea las instrucciones más adelante). Si no puede lograr fácilmente la posición de loto, podría usar la posición de medio loto o cualquier otra postura que no le derrumbe o le haga desarticularse.

Si es posible, encienda incienso que tenga una fragancia agradable y suave. (El incienso de las tiendas "de todo por un peso", generalmente da un dolor de cabeza de quinientos pesos. Los mejores sitios para comprar incienso son las tiendas de especialidades orientales y las librerías y comercios de productos religiosos.)

Cierre suavemente sus ojos y repita una frase corta de una oración o mantra tres veces. Cualquier cosa sencilla valdrá. "Dios, ayúdame a conocerte." "Tomo refugio en el Buda." "Om."

Empiece el ejercicio expulsando todo el aire de sus pulmones. Esto se logra con la lenta contracción de los músculos abdominales. Mientras vacía sus pulmones imagínese que está intentando forzar el ombligo contra la columna vertebral.

1. Empiece el ciclo de respiración inhalando contando hasta 4. Cada una de los números debería tener un segundo de duración. Imagínese que su cuerpo es un fuelle. Su nariz es el pitón y su abdomen y su columna son los mangos. Para llenar la capacidad del fuelle es necesario separar los mangos. Por lo tanto, empuje hacia fuera su abdomen mientras inhale. Intente evitar producir ruido mientras haga esto. Mientras inhala, sus hombros tenderán a levantarse, los músculos se tensan debido a la inflación exagerada de los pulmones.

2. Retenga el aire en sus pulmones durante una cuenta de 16. (16 segundos.)

3. Exhale en dos partes. Primero, contando hasta 4, simplemente permita que el aire se escurra de sus pulmones, sin esfuerzo alguno, mientras se relajan y bajan sus hombros. Segundo, contando hasta cuatro otra vez, contraiga todos los músculos de su abdomen forzando a salir el aire restante - como si estuviera cerrando el fuelle. Mientras exhala, imagínese que hay una pequeña pluma a un par de pulgadas de su nariz. Su exhalación debe ser tan refinada como para no hacer vibrar la pluma.

4. Inmediatamente repita el ciclo, inhalando durante una cuenta de 4. Algunas personas encuentran más fácil contar utilizando palabras extranjeras que no tienen familiaridad con el lado izquierdo del cerebro. Las palabras hindúes Puraka (llenando), Kumbhaka (olla llena), y Rechaka (vaciando) o las palabras japonesas hitotsu (uno), futatsu (dos) y mittsu (tres) pueden utilizarse junto con alguna cuenta adicional. Por ejemplo, la inhalación de cuatro cuentas podría ser Pu - ra - ka - pan (el `pan' recuerda al sonido de un tambor, "pan pan parapán").

El ejercicio se termina después de diez ciclos de respiración. Aunque debería evitar otras formas de meditación hasta que se haya dominado la respiración saludable, hatha yoga o tai ji quan son definitivamente beneficiosos... mientras que no los realice como si una audiencia le estuviera prestando atención. En resumen, debe evitar la intrusión del ego en el proceso.

Para algunas personas, la retención de la respiración durante dieciséis segundos puede resultar difícil. Por eso, si no puede retener su respiración por dieciséis segundos, debería intentar retenerla por doce, y cuando lo haga con facilidad, debería intentar alcanzar los dieciséis. Si no pude retener su respiración hasta la cuenta de doce, debería intentar ocho o aún cuatro, y luego seguir hacia dieciséis. Su actitud deberá ser siempre, 'que tiene el resto de la vida para dominar el ejercicio'. La Respiración Saludable es más que un ejercicio preliminar. Es una válida técnica por sí misma. Por eso no debería tener prisa por dominarla. Cuando una persona haya dominado un nivel, simplemente multiplica la proporción para incrementar la dificultad, así que, ¿por qué tener prisa?

La postura de loto es una postura difícil. Si no puede lograrla con facilidad, las instrucciones siguientes le pueden ayudar:

1. Siéntese encima de un cojín (o almohada) pequeño y medio duro, uno que eleve el cóccix un par de pulgadas. Esto permite una postura de "tres puntos", con el peso del cuerpo distribuido entre la columna y rodillas. Esta postura es más fácil de alcanzar que la versión tradicional india de sentarse en loto sobre una superficie plana. Siéntese sólo en el borde del cojín.

2. Arquee la espalda tanto como pueda. El pecho tiene que estar muy arqueado hacia delante. Esto cambia el ángulo del eje pélvico a una posición más favorable.

3. Ponga el tobillo derecho encima del muslo izquierdo. (Los muslos y rodillas deberían apuntar hacia delante, no a los lados como en otras variantes de la postura de loto.) La rodilla derecha debería tocar el suelo. No continúe hasta que la rodilla derecha esté colocada adecuadamente y pueda aguantar el peso.

4. Doble la pierna izquierda, acercando el pie a la rodilla derecha. Coja el pie y con cautela póngalo encima de la rodilla derecha. Tenga cuidado y use solo una fuerza razonable. Empiece a contar. Inicialmente, habrá una cantidad natural de dolor asociada con la posición. Cuando el dolor aumente demasiado, cuidadosamente quite el pie. Si el lunes alcanza la cuenta de tres, intente alcanzar cuatro el martes y cinco el miércoles. La juntura de la rodilla se soltará poco a poco. En unas semanas alcanzará la posición de loto durante más o menos cinco minutos. En unos meses, podrá manejar esa posición una media hora. Por supuesto, tan pronto como sea posible sentarse confortablemente en loto, la espalda se relaja a una postura erecta pero normalmente equilibrada (no arqueada). Preste atención para que no se incline hacia los lados. Las manos pueden descansar simplemente en el regazo o, con la palma hacia arriba, la mano derecha puede descansar sobre la izquierda, con los pulgares tocándose ligeramente. Ya que aprender la postura de loto es estresante, los esfuerzos por alcanzarla deberían seguir y no preceder a una sesión de meditación. (El dolor activa el sistema nervioso simpático, la meditación no.)

La postura del loto es el 'asiento' tradicional usado en los zendos japoneses. En los monasterios Chan chinos, el asiento daoísta (medio loto) es frecuentemente adoptado. Los maestros, en la mayor parte de las instituciones occidentales, no suelen prestar mucha atención a lo que una persona hace con sus piernas, sin embargo se da mucha importancia a los "mudras" (la posición de las manos) y frecuentemente se enfadan si la mano de un devoto no se ajusta las especificaciones. (Me han golpeado, empujado y ajustado las manos en no menos de cuatro salas de meditación.) El origen del conflicto más grande involucra el montaje de los manos: ¿La mano derecha debería descansar sobre la izquierda, o al contrario? Los libros de textos son indudablemente una fuente de confusión. A veces las placas fotográficas son invertidas por la imprenta de forma que las manos del Buda, o de los Bodhisattvas, aparecen al contrario de como realmente son. La gente aprende de las fotografías y se siente segura de que está duplicando un mudra auténtico.

Hay varias razones para la colocación de la mano derecha sobre la izquierda. Primero, como testimonia la postura "de guardia" de los artistas marciales, la mano derecha, recogida en un puño (la palma hacia abajo, con los dedos pulgar e índice hacia el pecho) representa el poder, mientras que la mano izquierda que descansa abierta, con la palma hacia abajo envolviendo a la mano derecha, representa la inteligencia. Esta posición significa que el poder de uno debe ser gobernado por su cerebro.

Sin embargo, cuando el guerrero se convierte en suplicante o devoto, el puño se abre y se gira hacia arriba para mostrar que ni es un arma ni la contiene - la principal razón por la que los hombres en las sociedades occidentales se estrechan la mano derecha al saludarse. El puño, con la mano izquierda colocada todavía seguramente sobre los nudillos, simplemente se invierte y los dedos se abren ligeramente. Eso significa un estado meditativo de receptividad. (Recuerde que el poder es femenino y receptivo. Recuerde el capítulo 1: Shakti/Shiva - el poder y la ley que el poder obedece.)

Segundo, como se manifiesta en la iconografía budista, la serie de Budas asociados con los distintos chakras son principalmente reconocidos por la posición de sus manos. Los primeros cuatro Dhyani Budas - Este, Sur, Oeste y Norte, se representan siempre con la mano izquierda descansando en el regazo mientras que la mano derecha hace los cuatros mudras básicos: tocando-tierra (palma hacia dentro con la punta de los dedos tocando la tierra), dando (palma hacia afuera con las uñas de los dedos tocando la tierra), recibiendo (palma hacia arriba, mano descansando sobre la izquierda), y tranquilizando (mano en alto y palma hacia afuera).

El Zen es una rama del Mahayana, y como budistas mahayanas somos principalmente devotos del Buda Amitabha/Amitaba, Él de la Luz Infinita y el Señor del Oeste, y a su descendiente divino, el Salvador/Bodhisattva Avalokitesvara Guan Yin (Kwannon). Normalmente, se representa tanto al Buda como al Bodhisattva con sus manos en el mudra anterior, palmas hacia arriba, y la mano derecha descansando sobre la izquierda. Las personas que todavía prefieren poner su mano izquierda encima de la derecha tienen la libertad de hacerlo.

Entre todas las posturas, la postura del loto es la que conduce en la mayor parte hacia la relajación. Su ventaja puede estar en el emplazamiento del peso encima de ciertos puntos de presión del cuerpo, probablemente a lo largo de los meridianos de la acupuntura. Cuando se estimulan estos puntos se liberan endorfinas y otras sustancias químicas relajantes. Puesto que la tranquilidad es vital para el éxito del ejercicio, se debe evitar la cafeína u otros estimulantes. Si empieza su día con café o té, debe practicar antes de desayunar. Si no puede hacerlo a esa hora, entonces tiene que esperar hasta que el efecto del café o té de por la mañana se haya pasado.

Ciertas medicaciones, como los antihistamínicos, interfieren a menudo con la capacidad de concentración de una persona. Se deben tener en cuenta estos efectos cuando se programa la práctica.

Señales de progreso son:

1. Una sensación, al exhalar, de delicados hormigueos en los hombros.

2. Una incapacidad para mantener la cuenta debido a alcanzar un tranquilo vacío de mente.

3. La formación en el campo de visión (detrás de los párpados cerrados) de formas que giran, ondulan y relucen en gris o tonos iridiscentes.

4. Una sensación como si el cerebro estuviera intentando rotar.

5. La sensación de estar suspendido dentro de un cielo dorado o niebla.

6. Un lapso hacia un período prolongado de no (o apenas perceptible) respiración.

7. El oír sonidos inusuales como un gong sonando, un relámpago, un zumbido, o una voz autoritaria pero apacible que guía o anima; (Si por el contrario se oyen voces enfadadas, argumentativas o amenazantes, debería suspender la práctica y no continuarla hasta encontrarse en presencia de un maestro Chan. No deje de prestar atención a esto. Mucha gente experimenta alucinaciones desagradables.)

8. La pérdida del sentido del tiempo - como la incapacidad de estimar el tiempo que ha pasado durante el ejercicio.

9. La vuelta hacía arriba y el apretón de los ojos dentro de sus glóbulos.

10. La sensación de entumecimiento de las manos como si estuviera llevando guantes.

11. Imágenes pequeñas pero extremadamente claras (de una sala o un paisaje) asaltando a ráfagas la conciencia.

12. Un diseño geométrico de colores brillantes o de un blanco deslumbrante llenando el campo visual de los ojos cerrados.

13. Un sentimiento de euforia después de haber completado el ejercicio.

También se puede medir el progreso en la práctica de meditación por la dramática bajada de las tensiones nerviosas y en la habilidad de liberarse de su dependencia al alcohol, tabaco, tranquilizantes, estimulantes o píldoras para dormir.

Una advertencia final: Nunca debe discutir una práctica con nadie. Parece ser que los principiantes nunca pueden resistir el recomendar su práctica a los demás. La pena que pagan por esta falta de disciplina es perder rápidamente su habilidad para concentrarse. Se convierten en observadores y comentaristas de su propia práctica. En vez de solo hacer el ejercicio, se observan a sí mismos haciendo el ejercicio, pensando sobre cada paso y juzgando su rendimiento hasta que entran en una corriente de conciencia y empiezan a pensar sobre miles de cosas. En este punto, la mente salta como "un mono borracho" y la práctica se hecha a perder. En algunos casos se necesitan años de duro trabajo para recuperar la habilidad que ha sido despilfarrada en unos minutos de parloteo inocente. Insistamos, nunca debe discutir una práctica de meditación con nadie más que un maestro Chan o un médico. Las personas que no tienen dificultad en realizar un ejercicio de respiración profunda, no tienen que limitarse a diez ciclos. Lo importante es la perfección de la práctica, haciendo la respiración tan fina y los movimientos del cuerpo tan imperceptibles, que alguien que se siente a su lado no pueda saber con certeza si está sentando al lado de un maniquí o de un ser humano.

Variación de la Respiración Saludable

Concluimos este capítulo con una variación de la Respiración Saludable que, aunque más avanzada, se utiliza junto a ella para obtener una gran ventaja. En este ejercicio los pulmones se mantienen vacíos en vez de llenos. Normalmente, se alternan algunos ciclos de Respiración Saludable con el mismo número de ciclos de la variante. Simplemente exhale por 8 segundos, deje vacíos los pulmones durante 16, inhale por 4, y repita inmediatamente. No intente esforzarse en mantener la proporción. Si no puede retener en vacío los pulmones durante 16 segundos, reduzca el tiempo a 12, 8 o aún 4 segundos, trabaje hasta llegar a los 16, no se lo tome como una competición o desafío.


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Última modificación: December 03, 2004
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